
Un post recuperado del archivo de mis antiguos posts en Modblog. Un pequeño acercamiento al mundo micrero, relacionado con la ya evidente afinidad del autor con la Ley de Murphy. Un granito de arena más para la máxima "todo puede ser peor"...
Fecha Original del post: Abril 2005
Sábado, 8:15 pm: Término de mi jornada de voluntariados...mañana y tarde. Paradero 38 de Santa Rosa, el Santiago que nadie quiere ver. La selva, frente a mis ojos. Descarnado panorama.
Los talleres con los niños, fueron gratificantes al máximo. Sobre todo para ellos mismos. El haberlos sacado del letargo cotidiano dentro de la casa de acogida fue algo invaluable para ellos. Y para los que estábamos ahí ver su júbilo, también era invaluable. No querían que nos fuéramos, pero la labor de aquel día ya estaba hecha. Volveríamos, de seguro...era necesario seguir ayudando en lo que pudiésemos.
OK. Retomando... 8:16 pm, paradero 38. La micro nos para sorpresivamente.
-Uds...pa 'onde van?
-¿Llega a Plaza Italia?
-Si poh.
-Nos lleva por 200 cada uno??
-Ya pero súbanse por atras...

Nos subimos. Cerca de la puerta trasera había un grupo conversando en voz más que alta. Era un soberano weveo. Tuve la suerte de ser noqueado por una poderosa ráfaga de copete, no sé si proveniente de ellos o de una alucinación mía, tal vez de una angustiosa necesidad de inocularme etanol lo antes posible...no lo sé. Nos sentamos más adelante; el tipo que cobraba los pasajes se pone a echar la talla con el chofer y con un tipo de los primeros puestos. Luego, un pasajero se sube, pero no se queda en la máquina. Le entrega subrepticiamente un billete al conductor, en la mano. Wow. Dealer. Qué cool...
Mientras pasaba esto, recorríamos calles tapizadas de graffitis de Colo-Colo y de la garra blanca, calles humildes, que se veían peligrosas cuando grupos de raperos cruzaban la calle con autoridad, y rodeando, a veces, en son de weveo -creo yo- a la micro...en fin. Bienvenida realidad. A todo esto, llevábamos más de 30 minutos , y Plaza Italia, cero. No sabíamos por donde chucha íbamos. El recorrido, se daba la vuelta del perro mais grande do mondo. Increíble.
Después de mucho, desembocamos en la Gran Avenida, en La Cisterna. Ahí, se retomó un poco el rumbo, después de haber pasado por La Granja y El Bosque. Lúdico...
Opté por bajarme en una estación de metro. Me despedí, bajé a la estación, y en veinticinco minutos me encontraba en Tobalaba con Holanda. Qué Eficiencia...
Micros vs metro. Wow...sí que había diferencia pero, qué diablos, había que abordar otra ninfa amarilla, para finalmente llegar a mi casa.
9.35 pm, aproximadamente, la micro se detiene en el paradero, después que se me pasara la que me servía en su recorrido más directo. Bueno, pasa todo el rato...me dije....
Me decidí por el mal menor y subí, aguardando otra vuelta del perro por parte de la máquina. El aire estaba denso y húmedo, el cielo, parecía prometer precipitaciones. La micro, se encontraba atiborrada de tipos dándoselas de cool hablando en voz alta y planeando por cierto, el venidero carrete. Era chacotero el asunto. Una mina canta apasionadamente un tema de Edie Brickell en el asiento trasero. Con sus ojos cerrados, y con un feeling envidiable, podíase abstraer de toda la chacota pre-carretera estructurada por la mayoría del contingente a bordo. La miraba, cerraba los ojos, y me enrostraba una y otra vez las ganas que tenía de pisar suelo hogareño. Solamente quería impregnarme de ese esquivo relajo, que en ese momento era como encontrar una pilsener en el desierto de Atacama.
10:20 pm, acababa de pasar la rotonda Atenas...la micro se detiene abruptamente. Se escuchan chiflidos en los asientos más traseros. El tiempo pasa, y no hay respuesta de nada. El rumor de la "panne" se hacía cada vez más fuerte, pero cuando el chofer entró de nuevo en la máquina ya no era tal. Murphy se hacía presente.
-Se van a tener que bajar nomás, no puedo seguir...
*Chiflidos y puteadas
Hasta ahí, en vez de reaccionar airadamente sólo atiné a esbozar una sonrisa. Y después reírme a carcajadas, y la gente mirandome cual freak psycho. Solamente llevaba 2 horas de viaje.
En filita india nos bajamos todos, no sin antes reclamar el dinero del pasaje, el cual nos fue devuelto a todos, incluso a los barsas que no pagaron pero que sí se avisparon y encontraron boletitos en el suelo. Qué mejor? Creo que si no hubiese tenido el boleto, hubiera hecho lo mismo. Barsa, pero who fuckin cares....caguemos a los asesinos al volante!!!
Luego, a esperar la otra micro...no llegó nunca, o bien se demoró escandalosamente. Eran más de las diez y media de la noche, y no pasaba nada. La lluvia se hacía sentir. Sumido en la desesperación, telefoneo que no podré ir a un carrete, aduciendo razones "logísticas". Qué cansancio.
10:50 pm. No llegaba la micro, y todos repartiendo puteadas en el paradero. La lluvia seguía cayendo...quería confiar en mis queridas micros...de verdad. Tan lejos que había llegado.
-Aló...
-Daniel? donde estás? (tono inconfundible)
-Aquí en la rotonda Atenas, la micro se quedó en pana y no pasa ni una hueá...
- Pffff....
- Porfa venme a buscar....estoy desesperado...
- ¿Pero cómo?....
- No pasa nada!!! Estoy raja, mamá...apiádate....
- Fresco de raja...
- Gracias. xD
11:00 pm. No pasa nada, aún.
11:15 pm. Creo que sí...es verdad. Llegué!!!
Algunos dirán que no se vale, que igual me vinieron a buscar y todo...jajajajajaj. Mamón. Pero teniendo la oportunidad, y que calzara justo....y que justo estuviese raja. En fin. Coincidencia cósmica.
Igual me gusta andar en micro...creo.
Y sí, soy un fresco de raja, pero en ese momento....estaba propicio para una falacia Ad misericordiam.
Fin.