9.10.06

Carta de navegación

Sé lo que tengo que hacer; cómo lo tengo que hacer y qué cosas debo evitar. Tengo claro hacia dónde apuntar para no cometer errores.
Caso omiso a cuestionamientos, rollos, a juicios banales.



Un piano en mis oídos, un café que se enfría;
el aire que circula refrescando desde la rendija, el casero olor a comida…
supongo, tal vez...
que estoy a gusto en esta geométrica guarida, construída con lápices y trazos desde pequeño.

Por las ventanas dibujadas se ve todo distorsionado y raro. Pero da lo mismo. Tengo en toda mi vida un recorrido.
Ese recorrido de la micro que ya está demarcado. Y solamente es cuestión de tiempo.

Burbujas chocando con burbujas. Flotando, en el aire.
Todo está bien. Sólo seguir el manual de instrucciones.

La necesidad de evolucionar siempre llama.
De ser alguien seducido por "el bien".

Vigilado por ese terso rostro de esperanza, que permanece de noches a mañanas; que refleja su luz en algún mágico rincón de mi alma, que cada día se hace más pequeño…
Y todo está bien, no hace falta preguntarse cómo recibo la infinitud de imágenes de mis vivencias cotidianas. De diáfanas felicidades y conflictos ya resueltos.

Al parecer.
Tengo clarísimo lo que tengo que hacer.
Por mucho tiempo, por muchos años. Nunca hubo dudas.
Pero no sé si realmente he hecho algo.
Al parecer lo que reina, es la paradójica certeza de tener demasiadas dudas.

Entonces…¿qué ha pasado en todo este tiempo?

¿Porqué no siento que me invade la plenitud?



Hay algo que olvidé.
Hubo un detalle en el cual no reparé.
En algún momento, algo dejé de hacer.
Dejé de lado la duda constructiva, esa que hacía avanzar…
Empecé a dudar por dudar. A vivir del autoengaño.
Me dejé absorber.
Me refugié en mi burbuja. No salí más.
No me hice cargo.


Ahora que lo pienso...alivio de saber que en realidad no tengo nada claro.
Cambiar el pensamiento, la explicación...

La deriva se siente más lejos…el eterno temor a la alienación de la conciencia.
No más pajaritos en la cabeza.

Ahora es cuando. De cambiar de rumbo.
De frenar los sinsentidos.

Recorrer verdaderamente el trazado de la vida. Sin seguir al pie de la letra las instrucciones. Botar el manual y empezar a vivir.
Sentir, de verdad.

Improvisar, arriesgar y equivocarse. Equivocarse de recorrido …tomar otra micro; componer otro acorde, hacer otro arreglo; narrar un cuento; caerse…herirse, ponerse de pie, sanarse; solucionarse.

Solucionar-me.

24.9.06

Chau CEP 2005-2006...


*Nota*
El siguiente post no pretende ser un análisis exhaustivo y acabado acerca de la realidad del movimiento estudiantil en chile, ni de la historia de los Centros de Estudiantes/Alumnos de Psicología. Solamente es una apreciación personal-cuasivisceral-emotiva acerca de la experiencia del escribidor en su trabajo en el Centro de Estudiantes de Psicología en el último año. Con altas probabilidades de ser fome.


El lector está en toda su libertad de decidir seguir leyendo o dejar su lúdico zapping de blogs hasta aquí.
Muchísimas gracias. ;)


Y bueno. Todo acabó…
El 8 de septiembre fue mi último día oficial como vicepresidente del Centro de Estudiantes de Psicología.
Por un lado digo: al fin…!!!!, y por otro digo… “qué ganas de haber hecho más cosas”…sin duda existen sentimientos encontrados, que a medida que estoy escribiendo esto se resume en el paso de un ciclo más de la vida…y nada más, ni nada menos...


Soñando un poco

Fue un año (y un poco más) muy agotador, pero a la vez productivo. Desgastante, pero reconfortante a fin de cuentas. De un aprendizaje constante y de sueños acerca de lo lejos que puede llegar un movimiento estudiantil bien organizado y gestionado.

Con la creencia constante de aprovechar los espacios de expresión, opinión y de acción.
Sí, tal vez sea verdad, quedamos con gusto a poco. Sin embargo, hay que pensar en todos los futuros Centros de Estudiantes que vendrán y continuarán el trabajo iniciado por nuestra mesa hace ya un lejano año. En fin, el tiempo se fue y muchas dificultades salieron al paso.

Tuvimos que empezar casi de cero, confeccionando un sistema de trabajo que con el tiempo de fiato que pudimos tener todos como grupo, logramos perfeccionar y manejar mejor. En alguna medida nos dio resultados; tuvimos que reinventar todo…desde la oscura y escasa participación estudiantil de antes, a tratar de volver a hacer que el estudiantado creyera en su representación, con ideas nuevas, dosis de creatividad y por sobre todo, mucha, pero mucha voluntad. Casi desinteresada, sabiendo que en lo que nos metíamos nos quitaba tiempo, horas libres y bastantes horas de sueño…pero siempre creyendo que la idea de que un estudiante - futuro profesional de las Ciencias Sociales- no tuviese una representación consistente y dedicada a la acción era totalmente inconcebible. Y entre esos parámetros nos movíamos; de acentuar la comunicación, de incentivar el espíritu crítico y pluralista de nuestra escuela, tratando de aunar la teoría y la praxis en un solo saco. Sin caer en las redes “populistas” (a escala, claro) de organizar carrete tras carrete todos los viernes…(aunque algunas veces claro…eran bienvenidos por todos…), si no que ir más allá, que todos nos diéramos cuenta nuestro rol como agentes de cambio y hacernos cargo de eso.


De problemas y utopías


Hubo muchas dificultades en el camino, se tuvo que improvisar más de alguna vez; reaccionar en torno a las contingencias. El ejemplo más claro fue el paro estudiantil (extenuante pero hermosa experiencia), en donde, después de 8 días sin actividades regulares en nuestra facultad, se logró tener un amplio sentido de reflexión con el movimiento estudiantil en su globalidad y al nivel en el cual los secundarios “enseñaron” a los estudiantes más “viejos” cómo articularse, organizarse y conseguir cosas inéditas. Cosas que hacen creer la poderosísima fuerza que puede tener un movimiento social, articulado plenamente.

Suena - más bien se lee- bonito todo esto…pero también tuve la fatídica contraparte (importante también claro) de que yo mismo me encontraba metido en el sistema que me alienaba de todas mis obligaciones y quehaceres académicos diarios. Es una mierda que simplemente no te de el cuero para dar el 100% en todas las cosas. Igualmente, no tuve apruos académicos, menos mal…

Sin embargo, todo esto fue algo que ciertamente me restaba atención y que me impedían sacarme mejores notas (por ejemplo)…pero eso solamente para tener mejor mi propio pellejo. (Me acuerdo todo lo que me hueveaban por estar metido en el Centro de Estudiantes…que no servía para nada, solamente para perder el tiempo y sandeces de ese estilo…) Pero solo eso.

Algo muy arraigado dentro de todos nosotros, de lo costoso que es mirar para el lado y percibir dificultades y sufrimientos ajenos. Pero que en ningún caso debiese ser así siendo estudiante de Psicología. Es utópico hablar de cambios sociales facilitados por la fuerza que puede tener un movimiento estudiantil; pero la sola creencia – por más enteléquica que sea- de poder hacerlo ya es facilitadora de cambios más pequeños en eslabones menos extensos. Del colaborar con granitos de arena. Funcionar, buscando inspiración.

Pero sin solamente estar pensando en cambios gigantescos, hacia una sociedad más justa e igualitaria de la noche a la mañana (shaaa)…y, entre esa lucha llena de paciencia, lamentablemente siempre aparecía impertinente y constantemente el sistema que me (nos) sumerge nuevamente en los clásicos mares de dudas, en donde uno se mecaniza sin siquiera cuestionarse lo que uno hace día a día; nuevamente, práctica necesaria para un futuro profesional de las Ciencias Sociales.

Bueeeno…


Resumiendo y agradeciendo


Resumiendo todo esto (menos mal, ja!), la mayor enseñanza que me deja este desgastante período (tengo que reconocer que estoy aliviado jajajaja!) es que el valor humano que puede uno dar cuenta estando en una instancia articulante y convocante como lo es una directiva estudiantil. De trabajar en equipo, de ser creativos, improvisar si es necesario, de tener ideologías claras y consecuentes…muchas cosas en torno a las propias personas (en toda su potencialidad) que la experiencia puede enseñar, solamente en ese proceso: la experiencia…lo que viví y aprendí en todo el período jamás estará estipulado en algún texto, manual o en una furtiva diapositiva dando vueltas por un panel…

Muchas gracias a todos los integrantes de la mesa directiva y los vocales (aunque no creo que lean esto, pero agradezco igual) que trabajaron conmigo (y nosotros, en general). Sin duda ha sido una GRAN experiencia para todos, tanto como por trabajo, como por amistad y afinidad.

Gracias Felipe (presidente), gracias Andrés (vice interno y nuevo presidente electo), gracias Nata (secretaria), gracias Pablo (tesorero). Gracias Fabián, Vero y Eduardo (vocales).

Muchas gracias a todos mis amigos también que siempre estuvieron ahí, desde mis momentos de mayor colapso neuronal hasta la lucidez inspiradora y creativa. Gracias por nutrirme de otros aires más despejados en mis momentos problemáticos, por aterrizarme y darme ideas. Ustedes saben quienés son; tampoco quiero latear aun más este post con dedicatorias especiales para cada uno.

En fin. Los quiero.
Buaaaaa!!!
Chucha. Terminé un poco sensible.
Sería todo lo que tengo que decir.

Muchos saludos a todos y ojalá hayan tenido unas excelentes fiestas patrias.

Nos leemos.

29.8.06

Farewell


Salgo. La calle desierta frente a mí. Las hojas como siempre miran, al acecho, esta caminata.
Quizás eterna.
Necesito caminar; sentir mis pasos que se desvanecen de tristeza y frustración a medida que avanzo, o creo avanzar. Eso, lo dejo a la mirada impertérrita de un cielo cargado de nubes coloreadas, agrias y dulces al mismo tiempo.

Todo, me recuerda a ti. El sonido de las bocinas a lo lejos, la radio que suena en mi cabeza. La banda sonora, de lo que pudo ser. De lo que pudo haber sido. La fantasía idílica retumbando en mi alma empapada de amargura.
Nunca lo pude saber.

Nunca pude saber si existió aquella alianza que tanto buscaba. Sumergido siempre en la incertidumbre; indagando cada vez en más metáforas desesperadas que se diluían mientras pasaban las horas; cada vez más burlescas, cada vez más obsesivas, cada vez más furtivas. Hubo un resabio de ilusión, de una complicidad, de una semilla esperando ser regada. El tiempo se encargó de decir que no. De negármelo todo, de negártelo todo.

Nunca pude saber qué fue lo que realmente te puso en mi camino. Pero me di cuenta que debía luchar por vencer mis propios fantasmas y dificultades, muchas que yo mismo me hacía, tropezando más de un par de veces. Impulsividad pura. Sólo unas ganas locas de abrazarte y besarte, pero que solamente eran consumadas en un buen sueño.

Nunca pude saber si en realidad pudo haber habido algo allí; lo pasábamos bien, nos mirábamos, caminábamos, reíamos. Pero en tu lenguaje, eso solamente quedaba allí. Nada explícito; ninguna búsqueda. Todo supeditado a lo que yo hiciera. E hice mucho, lo intenté.
Aún así sentía que esto iba para algún lado, que era cuestión de tiempo. Y caí en cuenta de que era algo que estaba mucho más allá de eso. Dejé de lado muchas cosas, tratar de ayudarte a creer, a darte cuenta, a crecer. A sentir, a emocionarte. Traté de buscarle un sentido a tu vida dándole sentido a la mía. Y logré algo en el corto plazo; que fueras aún menos clara, menos explícita.

Y las metáforas se acaban, agotándose por cada dolorosa hora que pasaba frente a mí. Mientras la creencia de que había algo allí, iba en aumento. Pero la mente es siempre impredecible.

Quizás todo esto fue un invento. Un invento de la imaginación que no tenía lugar en la comunicación. En nuestra comunicación. Todo pasó; un café, una musical síncopa, una caminata por un parque perdido. Sentí…mucho tal vez.
Creí en algo, que podía ser la metáfora del discurso esquizofrénico más grande. Aún así, jugué mis cartas, y si eso no fue suficiente; y a pesar de lo que sentía…eso no existía realmente. Repentinamente (para mí), tomaste otro camino, en el momento menos esperado.
Y nunca lo pude saber.

Nunca pude saber si hubo algo realmente. Realmente…existirá esa palabra en “realidad”??

En fin…
La conciencia es algo que falta. Que te falta. De no vivir a la deriva…de hacerte cargo.
De no generar dolores en el alma, y desarmonías afectivas, sin darte cuenta.
Espero que algún día lo logres, acompañada por el sonido de acordes musicales que te emocionen. Acompañada de los colores del cielo, de los olores del aire, de los sabores de la tierra. De los sentidos y emociones de mundo.

Algún día, quizás, nos volveremos a encontrar. Algún día, en el cual sabremos ambos por qué estamos donde estamos. Y bueno, tal vez ese día no llegue nunca…
Por ahora, solamente queda despedirse.
Y me despido de alguien que no sé si alguna vez existió.
Nunca lo podré saber.
Y nunca podré saber si dejaré de quererte.








*Líneas pretéritas, líneas archivadas...
parte de mí ahora en el presente. Solamente la compulsión
de compartirlas. Y no hay más en el alma ahora.
Estoy de lo más bien...no os asustéis

Saludos!!

17.8.06

Reflexión en torno a una alcachofa


Se llenan mis ojos de lágrimas...
al comprobar que se me ha pasado la mano
con el jugo de limón
al probar la primera hoja
y tragar muchos granitos de sal.

Tal vez la mezcla, me haga sentir un poco menos robot...

Para la otra , cuando sienta pena
clarito lo que hay que hacer
y pasar por sensible
y graduarme con honores de una actuación
más que sobresaliente.
Ejem...ja!

Espero que el tiempo me haga ser más emocional
Y llorar con las películas cebollas,
y las vivencias propias...amores y desamores.
Por mientras...hay q terminar la alcachofa.
Aunque me salgan lágrimas...

Uf. Estaba fuerte la cuestión!

Saludos.


P.D.: Puro "jugo"...jajajaja